
En un proyecto arquitectónico, el sistema de acceso afecta a la seguridad, al cumplimiento normativo, a la experiencia de uso y a la coherencia del diseño. Cuando se incorpora tarde, genera compromisos estéticos o correcciones en obra.
Puertas de vidrio, perfiles mínimos y entornos de alta afluencia requieren estrategias de electrificación que respeten materiales, proporciones y requisitos funcionales al mismo tiempo. La normativa de fuego y humo debe integrarse en el proyecto desde el diseño, no añadirse como corrección posterior.
Colaboramos desde fases tempranas para definir tipologías de acceso técnicamente viables y coherentes con el planteamiento arquitectónico. Anticipar condicionantes normativos y funcionales permite evitar sobredimensionamientos, incompatibilidades y conflictos en ejecución.
Una puerta debe funcionar con precisión sin alterar el lenguaje del espacio.