
La protección contra el fuego y el humo está regulada mediante la certificación de conjuntos completos. Una puerta se ensaya como un sistema: hoja, marco, juntas, herrajes y dispositivos de cierre se evalúan conjuntamente bajo condiciones de exposición definidas. La aprobación se concede al conjunto en su totalidad.
En sistemas críticos para la seguridad, la sostenibilidad no puede separarse de la durabilidad. Una solución que requiere sustituciones prematuras, intervenciones constantes u obsolescencia acelerada incrementa tanto el impacto ambiental como el riesgo operativo.
Priorizamos la robustez mecánica, arquitecturas reparables y una evolución controlada del producto. Los sistemas se diseñan para mantenerse operativos durante ciclos de vida prolongados, con continuidad de componentes y soporte técnico.
El desarrollo de producto sigue una mejora incremental en lugar de sustituciones disruptivas. Siempre que es posible, se preserva la compatibilidad con instalaciones existentes. Esto reduce residuos, evita rotación innecesaria de materiales y protege la inversión de los operadores del edificio.
En nuestro contexto, sostenibilidad significa resistencia en el tiempo. Significa resistir la presión de ciclos de innovación a corto plazo cuando la estabilidad aporta mayor valor al usuario.
Un sistema que dura no solo es económicamente eficiente. Es estructuralmente responsable.