Integridad del sistema

La coherencia determina la fiabilidad.

Integridad del sistema

Un sistema de control de accesos es la interacción entre arquitectura mecánica, distribución eléctrica y lógica de control. Ninguno de estos elementos funciona de manera independiente.

Las tolerancias mecánicas influyen en la alineación y en el correcto funcionamiento del cierre. La arquitectura eléctrica determina la estabilidad de tensión y el comportamiento fail-safe. La lógica de control define cómo se interpretan las señales y cómo reacciona la puerta ante distintos eventos. Si estas capas no están alineadas, el sistema se vuelve impredecible.

Muchos fallos en campo no se deben a componentes defectuosos, sino a una coordinación deficiente entre ellos. Dimensionamiento eléctrico inadecuado, configuración fail-safe incorrecta, interfaces incompatibles o prioridades de emergencia mal definidas pueden comprometer hardware que, de forma aislada, es plenamente conforme.

Asumimos la responsabilidad a nivel de sistema. La selección de componentes, la arquitectura eléctrica, la definición de señales y la lógica de comportamiento se evalúan de manera conjunta. Diseñamos para eliminar dependencias frágiles y puntos únicos de fallo siempre que sea posible.

La integridad implica que la puerta se comporte de forma consistente tras miles de ciclos diarios, ante uso indebido y durante activaciones de emergencia. Implica que la monitorización refleje estados reales, no teóricos.

La fiabilidad no es una declaración. Es el resultado de una integración disciplinada.

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