
Un sistema de control de accesos es mucho más que un lector de tarjetas o un software que autoriza el paso de personas. Su verdadera eficacia depende de la capacidad de comunicarse con los elementos que ejecutan físicamente la apertura y el bloqueo de la puerta.
En este sentido, la cerradura electromecánica desempeña un papel fundamental, ya que no solo recibe órdenes del controlador, sino que también devuelve información esencial para que el sistema pueda tomar decisiones de forma segura.
Cuando ambos dispositivos trabajan de forma coordinada, se consigue una solución de acceso inteligente, capaz de controlar, verificar y registrar cada apertura con total precisión.
El control de accesos toma las decisiones; la cerradura las ejecuta

En cualquier instalación, el control de accesos es el encargado de validar si un usuario tiene permiso para entrar. Una vez autorizada la credencial, el controlador envía una señal eléctrica a la cerradura para liberar el mecanismo de bloqueo.
Sin embargo, en instalaciones donde la seguridad es crítica, este proceso no termina con la apertura. El sistema necesita confirmar que la orden se ha ejecutado correctamente y conocer en todo momento el estado de la puerta. De lo contrario, el controlador estaría actuando "a ciegas", sin saber si la puerta realmente se ha abierto, si ha vuelto a cerrarse correctamente o si el mecanismo permanece bloqueado.
Por este motivo, la comunicación entre el control de accesos y la cerradura resulta esencial.
La Serie BO: una cerradura diseñada para comunicarse con el sistema

La Serie BO ha sido desarrollada para integrarse de forma nativa en arquitecturas de control de accesos avanzadas.
Su diseño incorpora dos regletas de conexionado independientes que permiten separar las señales de control de las señales de monitorización. Mientras el controlador envía las órdenes de apertura o cierre, la cerradura responde proporcionando información continua sobre su estado.
Esta arquitectura simplifica la integración con controladores de acceso, PLC y sistemas de automatización, reduciendo el cableado y facilitando el diseño de soluciones robustas y escalables.
El resultado es un sistema donde cada acción enviada por el controlador puede ser verificada antes de continuar con la siguiente operación.
La importancia de conocer el estado real de la puerta
Una de las mayores ventajas de integrar un control de accesos con una cerradura como la Serie BO es la capacidad de supervisión en tiempo real.
La cerradura informa continuamente de dos parámetros fundamentales:
- El estado del bulón, indicando si está completamente extendido o retraído.
- El estado de la puerta, confirmando si permanece abierta o cerrada.
Esta información permite que el controlador actúe de forma inteligente.
Por ejemplo, puede impedir que una puerta permanezca desbloqueada si detecta que no se ha cerrado correctamente, generar una alarma cuando una puerta queda abierta más tiempo del permitido o registrar cada evento para disponer de una completa trazabilidad de los accesos.
En aplicaciones donde la seguridad resulta prioritaria, disponer de esta información supone una diferencia fundamental frente a soluciones que únicamente reciben una orden de apertura sin conocer el resultado de la operación.
Temporización integrada para un funcionamiento más eficiente

Otra ventaja de esta interacción es la posibilidad de controlar el tiempo durante el cual la cerradura permanece desbloqueada.
La Serie BO incorpora un temporizador configurable de 0, 2, 5 u 8 segundos que permite adaptar el funcionamiento al flujo de usuarios de cada instalación.
Una vez transcurrido el tiempo establecido, el mecanismo vuelve automáticamente a bloquearse sin necesidad de añadir temporizadores externos ni realizar programaciones adicionales.
Esto simplifica el diseño del sistema, reduce componentes y mejora la seguridad al evitar que una puerta permanezca abierta más tiempo del necesario.
Flexibilidad para adaptarse a cualquier instalación
La integración con sistemas de control de accesos también requiere compatibilidad con diferentes configuraciones eléctricas y tipos de puerta.
Por ello, la Serie BO incorpora detección automática de alimentación entre 12 y 24 V DC, facilitando su instalación junto a diferentes controladores sin necesidad de realizar ajustes adicionales.

A ello se suma una carcasa de solo 22 mm de ancho, un diseño completamente reversible y una construcción en acero inoxidable preparada para soportar un uso intensivo con un mantenimiento prácticamente inexistente.
Adaptarse a la estrategia de seguridad del edificio
No todas las instalaciones responden igual ante un corte de alimentación eléctrica.
Por ello, la Serie BO está disponible tanto en versión Fail-secure (BO400), que permanece bloqueada cuando no existe alimentación, como en versión Fail-safe (BO500), que libera el acceso para facilitar la evacuación en caso de emergencia.
Esta flexibilidad permite que el sistema de control de accesos se adapte a los requisitos de seguridad y a la normativa de cada edificio sin renunciar a un funcionamiento fiable.
La información aporta seguridad
La evolución de los sistemas de control de accesos ha convertido a la información en un elemento tan importante como el propio bloqueo físico de la puerta.
Una cerradura capaz de indicar continuamente su estado permite que el controlador tome decisiones basadas en información real, verifique cada maniobra y garantice que el acceso se realiza exactamente como ha sido programado.
Gracias a su arquitectura, sus funciones de monitorización, su temporización integrada y su facilidad de integración, la Serie BO se convierte en el complemento ideal para cualquier sistema de control de accesos avanzado, especialmente en aplicaciones donde la coordinación entre puertas y la seguridad del proceso son aspectos críticos.
Una solución completa para puertas esclusas

Una solución pensada para que todos los elementos de la instalación funcionen juntos de forma sencilla, intuitiva y coordinada. La combinación de las Series BO, TP, TL y PS permite integrar la apertura sin contacto, la señalización visual y la supervisión del paso en un mismo sistema.
Ideal para: Laboratorios, salas blancas, hospitales, industrias, centros de producción y cualquier instalación con puertas esclusas o accesos de alta exigencia.
Ver un ejemplo de un sistema completo de puertas esclusas
Componentes clave de un sistema completo de puertas esclusas
1. Bloqueo, desbloqueo y monitorización del estado de la puerta en un solo sistema.
Integración inteligente con la Serie BO

Cerradura eléctrica diseñada para ofrecer máxima fiabilidad y resistencia en instalaciones exigentes. Su construcción mecánica robusta, junto con una carcasa compacta para perfiles estrechos y una electrónica avanzada, permite integrarla fácilmente en sistemas de control de accesos. Es especialmente adecuada para aplicaciones de alta seguridad.
2. Apertura sin contacto mediante sensor de proximidad.
Serie TP, mejorando la higiene y la comodidad de uso.

El TP1W es un sensor de proximidad de 12/24V DC para montaje en superficie, diseñado para una apertura higiénica y sin contacto. Cuenta con distancia de detección y tiempo de respuesta configurables, además de un formato estándar de 86 x 86 mm que facilita su sustitución por pulsadores tradicionales.
Su frontal con iluminación LED, fabricado en ABS resistente y con carcasa de policarbonato, ofrece un acabado blanco limpio y discreto.
3. Señalización visual para un control más seguro.
Serie TL, indicando de forma clara el estado y las secuencias de acceso.

El TL3 combina señalización LED y acústica para indicar de forma clara el estado de una puerta. Funciona a 10-24V AC/DC e incorpora luces roja y verde con 180° de visibilidad, configurables en modo fijo o intermitente. Su diseño combina policarbonato y aluminio mecanizado por CNC, con acabado anodizado cepillado.
4. Alimentación estable para sistemas de acceso.
Serie PSDL, diseñada específicamente para sistemas de control de accesos, cerraduras y cerraderos eléctricos.

La PSDL y su formato para carril DIN, rango de entrada de CA universal y señal activa DC OK integrada garantizan una alimentación fiable y contínua. Además, cuenta con refrigeración por convección natural, sin necesidad de ventilación forzada.
Más allá de la apertura
Un sistema de acceso inteligente no termina cuando una puerta se desbloquea. La verdadera diferencia está en cómo se comunican sus distintos elementos y en la información que comparten durante todo el proceso.
La combinación de cerraduras, sensores, señalización y alimentación permite crear soluciones más completas, adaptadas a las necesidades de cada instalación y capaces de trabajar de forma coordinada.
En Openers & Closers, desarrollamos soluciones que hacen que todos estos elementos trabajen juntos para ofrecer un acceso más sencillo, fiable y eficiente, desde la apertura hasta la supervisión de cada paso.
Porque cuando cada componente está pensado para trabajar en conjunto, el resultado es mucho más que la suma de sus partes.






